Gualeguaychú: la comunidad del Sagrado Corazón celebró su fiesta patronal y reafirmó su identidad como nueva parroquia
- Administrador
- hace 1 día
- 4 min de lectura
Con una nutrida procesión desde los bulevares Daneri y 2 de Abril hasta el templo y una emotiva misa central, la comunidad de la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús vivió este sábado su fiesta patronal. En diálogo con Comunión en Red, el párroco, Ariel Crettaz, destacó el crecimiento de la comunidad, el espíritu de participación que caracteriza a la parroquia y el profundo significado que tiene la devoción al Sagrado Corazón para los católicos.

La fe volvió a reunir este sábado a cientos de vecinos en torno a la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús, que celebró su fiesta patronal con una nutrida procesión y la misa principal de una de las fechas más importantes de su calendario religioso.
La caminata de fieles partió desde la intersección de los bulevares Daneri y 2 de Abril y culminó en el templo parroquial, donde se desarrolló la celebración eucarística central. La jornada coronó semanas de preparación, encuentros y actividades comunitarias que movilizaron a toda la parroquia.
Para el padre Ariel Crettaz, la fiesta patronal tiene un significado especial porque acompaña el crecimiento de una comunidad que todavía está construyendo su identidad como parroquia.
"Como comunidad tan nueva, la fiesta patronal es todo un proceso de encuentro y de movilización. Observo que despacito la comunidad va tomando forma como comunidad parroquial y va dejando esto de ser capilla. Si bien la gente sigue diciendo 'nos vemos en la capilla', más allá de los lugares físicos, se va afianzando esto de ser comunidad parroquia", expresó.
El sacerdote señaló que la celebración ocupa un lugar central en la vida parroquial porque representa una oportunidad para encontrarse, compartir y fortalecer los vínculos comunitarios.
"La fiesta patronal ocupa un lugar central. Es un momento donde ponemos toda la carne en el asador, donde queremos celebrar y festejar que somos pueblo de Dios, que somos comunidad y que lo hacemos entre todos", afirmó.
Crettaz destacó además el espíritu participativo que caracteriza a la parroquia y que se refleja en cada una de las actividades desarrolladas durante el año.
"Venimos poniendo mucho énfasis en la misión y en que todos pueden hacer algo. Cada uno aporta desde su lugar. La sinodalidad está como telón de fondo y la vemos concretada en la práctica, cuando descubrimos que todos somos parte de este hermoso proyecto", sostuvo.
Como ejemplo mencionó el almuerzo compartido por los sacerdotes con motivo de la festividad, cuya organización estuvo íntegramente a cargo de la comunidad. "La gente preparó el lugar, organizó lo que compartimos y después dejó todo en orden. Todos pueden hacer algo, unos de una manera y otros de otra", remarcó.
Más adelante, el párroco señaló que el trabajo comunitario también quedó reflejado en la novena patronal, una de las instancias más importantes de preparación espiritual.
"Intentamos que todos tengan su lugarcito. Participan los movimientos, las instituciones y los grupos, por más pequeños o frágiles que sean. Todos intervienen desde el guión, las lecturas, la ornamentación y la organización de las celebraciones", explicó.
Las fiestas patronales llegan además después de un intenso período marcado por la celebración de los sacramentos.
"Venimos de un tiempo muy fuerte de primeras comuniones y confirmaciones. Las comuniones fueron cinco tandas, cinco misas distintas por una cuestión de espacio. Todos los días había gente trabajando y participando. Uno pasaba por la parroquia cualquier tarde y encontraba movimiento, preparación y compromiso", recordó.
Según explicó, la celebración del Sagrado Corazón marca de alguna manera el cierre de esa etapa intensa de encuentros y celebraciones que vivió la comunidad durante los últimos meses.
"Volvamos al corazón"
Crettaz también se refirió al significado que tiene la devoción al Sagrado Corazón de Jesús para los católicos.
Tomando como referencia la última encíclica del papa Francisco dedicada al amor humano y divino del corazón de Jesús, explicó que el corazón representa un lugar de encuentro, refugio y orientación para la vida.
"El corazón es un lugar que nos atrae, que nos invita a volver. Para nosotros representa un lugar donde podemos encontrar paz, donde encontramos eso que tanto anhelamos, ese norte, esa orientación para la vida, esa tranquilidad de saber que estamos bien y que podemos seguir adelante", expresó.
El sacerdote invitó a los fieles a "volver al corazón", entendiendo ese retorno como una experiencia de encuentro con Dios.
"Ese es el lugar fantástico donde nos encontramos con el Señor. Volvamos al corazón de Jesús. Allí siempre nos espera, siempre nos muestra cuánto nos ama y nos ayuda a descubrir qué hacer, para dónde ir y cómo vivir", afirmó.
También relacionó la imagen del corazón con expresiones cotidianas que reflejan valores profundamente humanos.
"Cuando alguien hace algo muy malo solemos decir que no tiene corazón. Y cuando alguien hace algo bueno o entrega algo valioso decimos que lo hace de corazón. Ahí está lo más auténtico de nosotros, lo más valioso y también lo más frágil", señaló.
Finalmente, sostuvo que la devoción al Sagrado Corazón invita a vivir una fe más sincera y comprometida.
"Necesitamos buscar que nuestro corazón sea cada vez más sincero y más enamorado de Jesús, de ese corazón del cual brota continuamente amor para todos nosotros", concluyó.










Comentarios